El archipiélago de Lamu está situado en el Océano Indico, en la costa este de Kenya país al que pertenece. Formado por dos islas principales Lamu y Manda, y varias secundarias conserva íntegramente la cultura suahili a la vez que es el lugar de vacaciones de personajes de la talla de Madona o Mick Jagger. La llegada de turistas que comenzó en los años 60 cuando muchos hippies encontraron aquí su nirvana africano no solo no ha cambiado la manera de vivir de sus habitantes si no que ha provocado un paso atrás en pro de la cultura tradicional. Un paso que en los últimos años se ha ido radicalizando tensando en ocasiones las relaciones entre la población autóctona y los visitantes. El principal núcleo urbano es Lamu en la isla del mismo nombre y su población mayoritariamente musulmana roza los 10.000 habitantes. El conjunto urbano fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el año 2001 no solo por su arquitectura si no por ser el lugar donde la cultura suahili se ha conservado mejor a lo largo de los siglos. Sus orígenes datan del siglo octavo pero no fue hasta el decimotercero cuando su privilegiada situación en la costa índica le permitió convertirse en una de las ciudades mas importantes de la costa Este Africana. Cuando en el siglo XV los portugueses decidieron hacerse con el control de la costa, no dejaron de lado Lamu que fue sometida como las ciudades y asentamientos vecinos. El sultán de Omán llegaría en su ayuda siglos después y en 1698 lograrían liberar las ciudades suahilis del poder de los portugueses. Se instauraría un sultanado escindido de Omán que unió el archipiélago de Lamu a Mombasa, Malindi y al de Zanzíbar y que florecería hasta la llegada de los colonizadores europeos. Tras el período colonial, Lamu pasaría a pertenecer a Kenya.
La isla estuvo siempre entre las rutas comerciales de los árabes i es por eso que hoy su población es mayoritariamente musulmana, una cultura que se refleja en su manera de vestir. Muchas mujeres se cubren con el bui-bui i los hombres con la kofia blanca. Generalmente un hombre de Lamu lleva un kikoi enrollado en la cintura, una especie de pareo que complementa con una camisa o pecho desnudo. Los mayores o mas respetables llevan un “kibuyu" (no apostaría porque se escriba así), que es un a especie de pareo que tiene los dos lados cosidos y se pasa por encima del cuerpo. La tela es mas elegante y de mejor calidad que la de kikoi.
El método de transporte mas habitual en el archipiélago es el burro. De hecho, el proverbio suahili reza que un hombre sin un burro, es un burro. Quien no tiene uno se mueve a pié y los dhows o pequeñas embarcaciones de vela triangular son el método de transporte en la costa. Hay dos coches en la isla, uno es de la policía y el otro es de la fundación británica par salvar a los burros. Nadie mas puede tener un vehículo motorizado que se mueva por tierra. En el agua, los dhows tienen que compartir elemento con barcas dotadas de motor fueraborda. Hay hoteles pero pocos, nada comparable con la oferta de Zanzíbar en la vecina Tanzania. Para llegar una avioneta de cinco plazas aterriza varias veces al día en Manda y luego una barca te lleva a Lamu. Desde Mombasa y en nueve, diez, o tal vez once horas, se puede llegar en autobús.